
...salí sigilosamente de mi recámara para que mis muebles no se despertaran, cerré quedo y despacio la puerta para no inquietar a mis tres perros. Esperé detrás del auto, como escondida para que el árbol no me reclamara.
Con el celular en mano, a modo de vibración, silencio, -shh-, respondo y escucho. Mi corazón latía, tenía ganas, muchas ganas de comenzar el soundtrack de escapatoria.
(...)
Por fin, después de tantas imágenes prediseñadas, lo toqué, lo miré, lo acaricié, lo besé. Nos acomodamos tímidamente, fríos, latentes, sin calor. Así debía ser...
Al caer en la realidad: añoré lo que sería, no lo que es, bien tiene razón; tan sólo es el sentimiento paralelo y está bien, me acoplo y deshago ese cúmulo de sensaciones que por fin, salieron; no pasó nada, nada.
Que bien se siente respirar profundo...
Con el celular en mano, a modo de vibración, silencio, -shh-, respondo y escucho. Mi corazón latía, tenía ganas, muchas ganas de comenzar el soundtrack de escapatoria.
(...)
Por fin, después de tantas imágenes prediseñadas, lo toqué, lo miré, lo acaricié, lo besé. Nos acomodamos tímidamente, fríos, latentes, sin calor. Así debía ser...
Al caer en la realidad: añoré lo que sería, no lo que es, bien tiene razón; tan sólo es el sentimiento paralelo y está bien, me acoplo y deshago ese cúmulo de sensaciones que por fin, salieron; no pasó nada, nada.
Que bien se siente respirar profundo...
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