Lo más extraño es que sucedió así, sin esperar, ni buscar.
Encontré un Sustituto de Ensoñaciones Pornográficas que no me incomoda en lo absoluto, de hecho, todos deberíamos tener algo así; mera coincidencia llena de causalidades (aunque pareza lo mismo pero no) que me ha llevado a mal viajar por algunas madrugadas calificadas como suspenso onírico en su recóndito espacio entre los claxons de los camiones, los pitos de los oficiales, las balas perdida y uno que otro grito ahogado por los motores de los aviones que pasan de madrugada, como ahora, justo ahora pasa un avión sobre mi techo.... Escucho a The Velvet Underground.
Lo que hay hoy, son bizarras combinaciones de jugos corporales con suspiros hecho aliento y uno que otro error de la tecnología. Grititos entre paredes que a veces son suprimidas por efecto retardado; o mejor dicho son clausurados por los-qué-diran-si-me-escuchan.
Al final de cuentas, son las 5:03 am de un 24 de abril, todo duerme, todos sueñan, todos en calma, mientras mi mente acelerada piensa y repasa las últimas noches.
Y extraño, lo extraño, lo más extraño es que ése holograma con olor a bizcocho recién horneado está aquí y ...sonrío- Qué más da si ya va a amanecer: cerrar los ojos, hipnotizar a mis sueños para que se hundan en la realidad, bostezar lo que escribo, seguir a Bauhaus en sus notas negras, escuchar a los perros inquietos, mi respiración agitada, mausoleos de tiempo.. y sonrió y muero y espero a que salga el Sol...
Encontré un Sustituto de Ensoñaciones Pornográficas que no me incomoda en lo absoluto, de hecho, todos deberíamos tener algo así; mera coincidencia llena de causalidades (aunque pareza lo mismo pero no) que me ha llevado a mal viajar por algunas madrugadas calificadas como suspenso onírico en su recóndito espacio entre los claxons de los camiones, los pitos de los oficiales, las balas perdida y uno que otro grito ahogado por los motores de los aviones que pasan de madrugada, como ahora, justo ahora pasa un avión sobre mi techo.... Escucho a The Velvet Underground.
Lo que hay hoy, son bizarras combinaciones de jugos corporales con suspiros hecho aliento y uno que otro error de la tecnología. Grititos entre paredes que a veces son suprimidas por efecto retardado; o mejor dicho son clausurados por los-qué-diran-si-me-escuchan.
Al final de cuentas, son las 5:03 am de un 24 de abril, todo duerme, todos sueñan, todos en calma, mientras mi mente acelerada piensa y repasa las últimas noches.
Y extraño, lo extraño, lo más extraño es que ése holograma con olor a bizcocho recién horneado está aquí y ...sonrío- Qué más da si ya va a amanecer: cerrar los ojos, hipnotizar a mis sueños para que se hundan en la realidad, bostezar lo que escribo, seguir a Bauhaus en sus notas negras, escuchar a los perros inquietos, mi respiración agitada, mausoleos de tiempo.. y sonrió y muero y espero a que salga el Sol...
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