jueves 23 de abril de 2009

Qué más da si ya va a amanecer

Lo más extraño es que sucedió así, sin esperar, ni buscar.

Encontré un Sustituto de Ensoñaciones Pornográficas que no me incomoda en lo absoluto, de hecho, todos deberíamos tener algo así; mera coincidencia llena de causalidades (aunque pareza lo mismo pero no) que me ha llevado a mal viajar por algunas madrugadas calificadas como suspenso onírico en su recóndito espacio entre los claxons de los camiones, los pitos de los oficiales, las balas perdida y uno que otro grito ahogado por los motores de los aviones que pasan de madrugada, como ahora, justo ahora pasa un avión sobre mi techo.... Escucho a The Velvet Underground.

Lo que hay hoy, son bizarras combinaciones de jugos corporales con suspiros hecho aliento y uno que otro error de la tecnología. Grititos entre paredes que a veces son suprimidas por efecto retardado; o mejor dicho son clausurados por los-qué-diran-si-me-escuchan.

Al final de cuentas, son las 5:03 am de un 24 de abril, todo duerme, todos sueñan, todos en calma, mientras mi mente acelerada piensa y repasa las últimas noches.

Y extraño, lo extraño, lo más extraño es que ése holograma con olor a bizcocho recién horneado está aquí y ...sonrío- Qué más da si ya va a amanecer: cerrar los ojos, hipnotizar a mis sueños para que se hundan en la realidad, bostezar lo que escribo, seguir a Bauhaus en sus notas negras, escuchar a los perros inquietos, mi respiración agitada, mausoleos de tiempo.. y sonrió y muero y espero a que salga el Sol...

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